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Una vez oí decir a
alguien
"Si tengo los mismos
problemas de ayer...¿porqué hoy estoy tan deprimido?
A veces convertimos en
trascendental lo pasajero, lo efímero..., y de la noche a la mañana
nuestro mundo más o menos feliz se convierte en un mar de inseguridades,
de dudas, de tristeza.
La mayor parte de las veces,
el estado de felicidad depende de nuestra mente y no de nuestras
circunstancias. Por esa razón, a pesar de tener las mismas circunstancias
personales, los mismos problemas o las mismas razones para estar más o
menos feliz, un día nos encontramos peor, bajos, depresivos.
Si somos conscientes de esta
realidad, de la forma como funciono nuestra mente y las malas pasadas que
nos gasta sin saber porqué razones, podemos mirarnos a nosotros mismos,
mirar a nuestro interior y pensar que al fin y al cabo la situación en que
me encuentro no será para siempre, no durará mucho tiempo, y al fin y al
cabo de nada me vale tener esos pensamientos negativos que sólo me llevan
a encontrarme peor.
A cuantas personas conocemos
que con más problemas que los nuestros viven felices, sobrellevando sus
circunstancias -intentando cambiarlas si son malas, por supuesto- pero
mirando cada día con optimismo, viendo lo bueno del momento.
Cuando nuestra mente nos
diga: "hoy vas a estar
triste", y el
sentimiento es más fuerte que nuestra voluntad, contestémosle: "bien,
pero no va a durar siempre"
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A veces nos ahogamos
con un pequeño problema.
Una gota nos puede parecer
un océano. Ver
las circunstancias
en su verdadera dimensión
es una forma de mantener
nuestra felicidad. |